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6月4日

La felicidad de Mambú

 

La felicidad de Mambú 

 

 

Mambú vivía en un jardín situado en lo más recóndito del valle. Era la planta más hermosa de cuantas había en aquel lugar y la más admirada por todas; poseía un corazón sin igual y una inteligencia colmada de sabiduría.

El amo del jardín visitaba con frecuencia sus plantas. Le gustaba cuidarlas, mimarlas con cariño, así expandía su amor ilimitado, que, hacia Mambú, era muy especial.

La vida del valle era feliz: todos los años, con la llegada del otoño, las lluvias traían el alimento para la campiña; de este modo las plantas verdecían, anunciando con sus perfumes cada nueva estación. Pero un verano, la sequía amenazó al jardín y sus plantas comenzaron a morir. Entonces el amo sintió la zarpa del dolor: sus plantas fallecían de hambre y de sed.

Cierta tarde calurosa, el amo del jardín tuvo una idea con Mambú. Se acercó a su hija tan querida, y, con ternura, le dijo: "Mambú, quiero pedirte algo muy importante. Sabes que te quiero sobre todas las demás, tanto, que no puedo obligarte a hacer lo que voy a pedirte. Sólo lo haremos si tú estás de acuerdo conmigo".

A Mambú se le iluminó la faz de sus hojas. "Pídeme lo que quieras, mi Señor. Con frecuencia mi corazón me señalaba un destino más sublime. Pídeme lo que quieras, que lo haré", contestó ella.

El amo, acariciando sus hojas pálidas y arrugadas, añadió: "Va a ser muy doloroso, porque te pido la vida. Te arrancaré de raíz, después abriré tu tallo en canal, vaciaré tus sentimientos y serás un conducto para llevar el agua a todas las demás plantas del valle. Tu misión será morir para dar vida; perder la belleza para que otras reciban tu hermosura y así perdure la obra de mi corazón. ¿Qué respondes, Mambú?".

Ella contestó: "Señor, gracias por haber pensado en mí. Nada hay tan hermoso como la semilla que se oculta bajo la nieve para dar espigas en la primavera, la raíz que no ve la hermosura de su flor o la vida que se encierra tras la celosía de un convento para vivificar a las almas que desconocen la felicidad más auténtica".

Y así se hizo. Desde aquel día vinieron ardorosas sequías, pero Mambú era feliz sabiéndose útil, porque su caña, esbelta y fea, llevaba la poca agua que llovía a todas las plantas de la campiña. También hubo temporadas de lluvia y de bonanza, y Mambú era igualmente feliz, porque estaba disponible, sabiendo que su misión era muy útil para cuando su Señor la necesitase

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7月15日

Perseverancia

PERSEVERANCIA
 
Cuando hay una serie de motivos los suficientemente buenos como para movernos a cambiar de dirección o a ejecutar actividades que serán para nuestro bien, generalmente ponemos todo nuestro empeño hasta lograrlo.

¿Qué contribuye a esto? La perseverancia que no se cansa, la disciplina que repite y repite. Perseverancia, disciplina y compromiso nos ayudan a formar hábitos. Por ejemplo, si he descubierto que soy poco generosa a la hora de hacer mi trabajo y quiero hacer de este valor parte de mi vida, empezaré a enfocarme en el desarrollo de ese valor.
 
De mi correo

5月12日

Aproximaciones al concepto de verdad

Aproximaciones al concepto de verdad
 
 
 
 
  • Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente.
  • Es la conformidad de lo que se dice con lo que se piensa.
  • Es la propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre, la misma, sin mutación.
  • Es el juicio que no se puede negar racionalmente por fundarse en principios naturalmente conocidos.
  • Es término contrario a falsedad.
  • Todos los hombres desean saber y la verdad es el objeto propio de este deseo.
  • Nadie puede permanecer indiferente a la verdad de su saber. Si descubre que es falso, lo rechaza; en cambio, si puede confirmar su verdad se siente satisfecho.
  • Se considera que una persona es adulta cuando puede distinguir entre la verdad y la falsedad.
  • Una verdad que la Iglesia ha conservado siempre es: " en lo más profundo del corazón del hombre está el deseo y la nostalgia de Dios.
  • La verdad es conocer, experimentar, demostrar, confiar y sobre todo creer .
1月17日

Ser Luz y Sal en la Venezuela de hoy

Pastoral de los Arzobispos y Obispos de Venezuela.
11 enero, 2006


"Ser Luz del mundo y Sal de la tierra en la Venezuela de hoy"

I. Abrirnos a la esperanza

1. Al comenzar el año 2006, los Arzobispos y Obispos de Venezuela, reunidos en la octogésimo quinta Asamblea Plenaria Ordinaria de nuestra Conferencia Episcopal, saludamos con gozo y esperanza a todos los fieles católicos y a todos los venezolanos y residentes en el país.

2. Estamos en el amanecer de un nuevo año. Con la confianza puesta en Dios les anunciamos que la Iglesia en Venezuela está por iniciar una nueva etapa en el desarrollo del Concilio Plenario, es decir, la etapa de su aplicación. En efecto, dentro de pocas semanas recibiremos de la Santa Sede la aprobación de los documentos de nuestro Concilio, junto con las observaciones que considere oportuno hacer. A través del Concilio nuestra Iglesia se prepara también para dar su aporte a la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, que tendrá lugar en Aparecida, Brasil (abril de 2007), similar a las realizadas en Río de Janeiro (1955), Medellín (1968), Puebla (1979) y Santo Domingo (1992). Mediante el Concilio Plenario invitamos a todos los católicos a proclamar que estamos llamados a ser "luz del mundo y sal de la tierra en la Venezuela de hoy", y en la proximidad de la V Conferencia los animamos a ser "Discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida".

3. Con fraterno regocijo queremos acompañar a la Iglesia particular de Barquisimeto en la celebración de los ciento cincuenta años de la Procesión en honor de la Santísima Virgen, Madre del Divino Pastor, invocada como la Divina Pastora.


II. La realidad del país interpela nuestro ministerio pastoral

4. Dirigimos nuestro pensamiento y nuestra mirada de pastores a Dios Padre y a su Hijo Jesucristo, Redentor nuestro, en quien tenemos puesta nuestra esperanza, y a nuestro pueblo, objeto de nuestras preocupaciones y desvelos. La situación del país nos preocupa e interpela por la magnitud de sus problemas. Ante todo, la incertidumbre de su destino democrático por los problemas políticos. El acto electoral del pasado 4 de diciembre, signado por un alto porcentaje de abstención, que tuvo como consecuencia inmediata la conformación de la nueva Asamblea Nacional con una sola orientación política básica, crea una situación político-social inédita en los anales de nuestra historia republicana, y generadora de graves inquietudes. No menos preocupantes resultan también la manifiesta sospecha de una amplia y profunda corrupción a nivel interno, en diversas áreas, y las dispendiosas "solidaridades" externas, el deterioro de las instituciones, con la consiguiente y generalizada desconfianza hacia ellas, la disminución de la calidad de vida por el aumento acelerado de la pobreza y de la inseguridad. Además, el acoso y hasta represión policíaco-judicial por motivos razonablemente considerados como políticos, así como la violación de los derechos humanos personales y grupales, la discriminación también política y la penalización – o su amenaza – de actividades normales y reclamos justos, configuran un angustioso cuadro social. La imagen que hoy por hoy sintetiza muchas imprevisiones, omisiones, manipulaciones y distorsiones, es el colapso de diversas obras de la infraestructura vial, habitacional, sanitaria y educativa a lo largo y ancho del país. Por otra parte, los obispos valoramos la importancia que dan las autoridades públicas a determinados aspectos, vitales para el desarrollo armónico del país, a través de los diversos programas de alfabetización, educación y atención sanitaria. Los programas sociales son ciertamente respuestas parciales a los efectos de la pobreza y las enfermedades, pero no se ha puesto mayor énfasis en hacer que desaparezcan las causas de estos fenómenos, como son la inestabilidad del empleo, la pérdida del poder adquisitivo de la moneda, la mentalidad rentista que aumenta por el creciente populismo y clientelismo, y la poca valoración del trabajo.

5. Desde nuestra misión de pastores, discípulos de Jesús, el Buen Pastor, nos parece lo más sensato y, al mismo tiempo, urgente, tener clara conciencia de que las vías de solución a nuestros problemas solamente las podemos descubrir o construir entre los venezolanos. Por ello consideramos que si todos, con diferente grado de responsabilidad, somos parte de los problemas, debemos ser, de la misma manera, parte de la solución. No debe continuar el enfrentamiento entre hermanos y la abierta preferencia del gobierno por los que apoyan su opción. Nadie debe ser excluido ni quedarse indiferente por tener una ideología distinta. Todos nos necesitamos y todos podemos aportar. Ni la lamentación ni la crítica son suficientes. Por el contrario, es indispensable construir un proyecto integral de país (con todos y para todos), y planes parciales con los cuales responder, de modo orgánico, sistemático, creativo y coherente, a las necesidades del pueblo. Invitamos a todos los grupos políticos y económicos a anteponer los intereses generales de la población a sus intereses grupales. Sin conciencia de los deberes y derechos ciudadanos no se logra el bien común; sin su ejercicio libre, justo y solidario, no se puede experimentar la reconciliación, ni vivir en paz y democracia.

6. En lugar de la polarización y exclusión necesitamos una progresiva cohesión de los ciudadanos en planes y programas, aun pequeños o modestos, que nos integren y asocien en la búsqueda del mejoramiento de la realidad concreta en que vivimos. Los profesionales de la política y el resto de la ciudadanía, los empresarios y los obreros, los profesores y los estudiantes, los ministros sagrados y los fieles laicos debemos comprometernos por imperativo de la conciencia a colaborar estrechamente en la solución de los problemas o conflictos que se presentan a diario en todos los órdenes de la vida.


III. Testigos del amor

7. Llamamos a todos los hermanos en la fe para que asuman como cosa propia el espíritu y la letra de los documentos del Concilio Plenario de Venezuela. El Concilio fue pensado como un proyecto de gran aliento, con el cual la Iglesia venezolana haría su entrada al tercer milenio. Se concibió como una magna asamblea eclesial, guiada por el Espíritu de Dios, creador de novedades, es decir, de renovación espiritual, humana y social. Pero sobre todo, el Concilio nació – y así queremos que sea entendido y asumido – como respuesta a los grandes desafíos que tiene nuestra Iglesia de cara a la compleja realidad socio-cultural, política y religiosa en que el Señor la hace caminar.

8. A nuestros más cercanos cooperadores en el servicio de apacentar el pueblo santo de Dios, los queridos sacerdotes, les manifestamos nuestro más sincero reconocimiento, cariño y gratitud. Ellos dan la vida día a día por sus hermanos y hermanas. Vaya también nuestro fraternal aprecio a las religiosas y religiosos, a los diáconos y ministros laicos, y a todos los seglares, hombres y mujeres, jóvenes y niños, que insistentemente han seguido haciendo de la escuela, del hospital, del asilo de ancianos, de la catequesis y de la labor social y comunicacional un areópago, a modo de colina o tribuna, desde el cual proclamar de nuevo la buena noticia de Jesucristo y su proyecto de hermandad contenido en las bienaventuranzas.

9. Junto con los sacerdotes, nuestros hermanos en el ministerio o servicio pastoral, y las personas consagradas, seguiremos acompañando a nuestro pueblo, de modo preferente a los más pobres y necesitados, a los enfermos y encarcelados, comunicándoles la fuerza y la esperanza del mensaje central del Evangelio: el amor que Dios Padre nos tiene como a sus hijos y el amor que como hermanos tiene que distinguirnos (Cf. Jn 15, 17; 1 Jn 4, 7). Queremos profundizar el trabajo evangelizador mediante el anuncio misionero del Evangelio y una catequesis entendida y asumida como auténtico proceso de formación cristiana. Además de los itinerarios catequísticos que estamos poniendo en práctica en Venezuela, contamos en este momento con dos nuevos instrumentos de evangelización: el Compendio del Catecismo de la Iglesia, salido en gran parte del corazón y de la pluma del Santo Padre Benedicto XVI, y el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, valiosa obra que actualiza, resume y lanza de nuevo la enseñanza de la Iglesia en el campo social y político. Ambos documentos han nacido del Evangelio, de la doctrina de los Padres de la Iglesia y del rico y secular Magisterio eclesiástico.

10. En este contexto de profetismo, renovación y compromiso se está preparando el VI Congreso Nacional de Laicos para el próximo mes de febrero. Este acontecimiento será, Dios mediante, un nuevo impulso para los laicos venezolanos en su propósito de ser "protagonistas de la nueva evangelización" y constructores de la sociedad por su testimonio y acción coherentes y eficaces en el ámbito de la vida familiar, profesional y pública.

11. A los católicos comprometidos directamente con la acción política, según la diversidad de sus opciones, pero a partir de la fe común y el mismo compromiso con el pueblo, los invitamos a pensar en un proyecto básico para una Venezuela mejor. Para semejante tarea, difícil y hasta espinosa, es indispensable deponer actitudes o posturas cerradas y abrirse al diálogo. El único diálogo valedero y eficaz es el que se fundamenta en la verdad, en la humildad, en el respeto al otro, y en la disposición a cambios profundos y duraderos, como lo recuerda el Santo Padre en su reciente mensaje para la Jornada Mundial de la Paz: "La verdad de la paz llama a ser transparentes en las negociaciones y fieles a la palabra dada" (Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2006, N° 6). En esta línea, prioridad ética de reconciliación y de paz social, solicitamos nuevamente medidas de gracia, beneficios procesales y trato humanitario para todos los presos políticos, el cese de la persecución por causas políticas y una renovación total del Consejo Nacional Electoral, en sus miembros y en sus directrices, organizado conforme a lo establecido en la Constitución y con las exigencias ineludibles de transparencia, autonomía y confiabilidad y, por otra parte, la radical decisión de colaborar sinceramente con aquellos planes y programas que beneficien al pueblo y no representen un instrumento de manipulación, corrupción y exclusión.

IV. Conclusión

12. La Conferencia Episcopal es un organismo eclesial que el próximo mes de junio cumple cuarenta años, pero sus orígenes se remontan a cien años atrás, cuando se reunió el Episcopado por vez primera después de la Independencia: ella procura renovarse, actualizarse y cohesionarse cada día más para lograr una mayor eficiencia en la proclamación del Evangelio y en la construcción del Reino de Dios. Desde esta institución hacemos estos llamamientos que no tienen otra intención u objetivo que suscitar unas sanas inquietudes espirituales y morales, culturales, humanistas y cristianas, que contribuyan a enderezar los caminos personales y sociales de nuestras vidas, por los cuales llega Dios a nosotros, y a gestar un modo de vivir más feliz para todos los que habitamos este país y una Iglesia purificada de sus errores, más pura y santa, más acogedora y servicial, más arriesgada y comprometida a conformar la historia humana con el orden divino (Cf. Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2006, N° 4).

13. Estas metas y propósitos que hemos expuesto, compartiéndolos con nuestros hermanos en la fe y con todos los hombres y mujeres a quienes Dios ama, los ponemos en manos de Jesucristo, Buen Pastor, y de su Santísima Madre, la Divina Pastora, suplicándoles que los bendigan, los sostengan y los lleven a su plena realización.

14. Con nuestra bendición, y los mejores votos por un año lleno de satisfacciones, gracia de Dios y paz.


Los Arzobispos y Obispos de Venezuela.
Caracas, 11 de enero de 2006.


1月14日

¿Qué tanto vivo manchado?

 
Fuente:www.encuentra.com
 
¿Qué tanto vivo manchado?
"En la verdad, la paz"
José Martínez Colín
 
1) Para saber
 
Cuenta un relato lo que le sucedió a Paco, un niño de 8 años. Un día, después
de clase, entró enojado en su casa. Su padre, al verlo entrar, lo llamó para
hablar. Antes que su padre hablara algo, Paco dijo irritado: "Papá, estoy con
muchísima rabia y enojado con Joaquín". 
 
Su padre, un hombre sencillo pero sabio, escuchaba a su hijo mientras seguía
con su reclamo. "Joaquín me humilló delante de mis amigos. ¡Me gustaría que le
pasase algo malo!" El padre escuchó todo callado mientras caminaba buscando una
bolsa de carbón. Llevó la bolsa hasta el patio y le dijo a Paco: "Hijo, quiero
hacerte una propuesta. Imaginemos que aquella camisa blanca que está colgada es
tu amigo Joaquín y que cada trozo de carbón es un pensamiento malo que tú le
envías. Quiero que tires ese carbón en la camisa, dentro un rato vuelvo para
ver como quedó". Al niño le pareció un divertido juego, la camisa estaba
colgada lejos y pocos trozos acertaban al blanco. Al fin, el padre le
preguntó:"Hijo, ¿como estás ahora?"
 
Paco le contestó: "Estoy cansado, pero feliz porque acerté muchos trozos de
carbón en la camisa". El padre miró a su hijo, que no entendía la razón de
aquél juego, y dijo: "Ven, quiero que veas una cosa".
 
El hijo fue hasta el cuarto y se miró en un gran espejo. Se dio un susto, no se
reconocía, solo conseguía ver sus dientes y ojos, estaba todo ennegrecido y
sucio. Su padre, entonces, le dijo: "Viste que la camisa casi no se ensució....
pero fíjate en ti mismo. Las cosas malas que deseamos a los otros son como lo
que te pasó a ti. Aunque consigamos molestar a alguien, nosotros quedamos más
manchados. Cada cosa mala que hacemos, una grosería, una mentira, un insulto,
una venganza, aunque nos hiciera sentirnos algo mejor, nuestra alma se ha
manchado y no somos mejores.
 
2) Para pensar
 
El Papa Benedicto XVI dirigió un mensaje el primero de enero para promover la
paz en todo el mundo. La frase que escogió como lema fue: "En la verdad, la
paz". Si buscamos la verdad, encontraremos la paz. Algo que impide la paz es
precisamente la mentira. Y en primer lugar con nosotros mismos. Tal vez lo
hemos podido experimentar personalmente. Cuando se dice una mentira, se pierde
la paz y uno ya no está tranquilo. Aunque nadie haya notado que era mentira, en
nosotros mismos algo hay que nos remuerde la conciencia y no nos deja
tranquilos. Y es natural, pues tenemos una conciencia en donde Dios no habla y
nos muestra el mal que hicimos.
 
Por ello en el relato inicial, se mostraba que el primer perjudicado de las
propias acciones es el que las comete, en ese caso el niño Paco era quien salía
perdiendo al mancharse con el carbón. Dios, al querernos tanto, no quiere que
cometamos pecado, porque nos ama y no quiere que nos perjudiquemos.
 
El Papa recuerda que al diablo se le llama en la Biblia con el nombre de "padre
de la mentira" (Jn 8,44), y no hemos de querer ninguna complicidad con él. Cada
uno, nos invita el Papa, ha de sentirse comprometido en el servicio de un bien
tan precioso, procurando que ningún tipo de falsedad contamine las relaciones:
siendo transparentes y fieles a la palabra dada.
 
3) Para vivir
 
El Papa nos recuerda que Jesús se presentó como la Verdad en persona y
manifestó un rechazo total a «todo el que ame y practique la mentira» (Ap
22,15). Jesús es quien revela la plena verdad del hombre y de la historia.
Hemos de imitar a Jesús en ese rechazo total a la mentira en nuestras vidas.
 
Puede en ocasiones ser difícil pero el Papa nos dice que con la fuerza de su
gracia es posible estar en la verdad y vivir de la verdad, pues Jesús es la
verdad que nos da la paz.
 
José Martínez Colín es sacerdote, Ingeniero en Computación por la UNAM y Doctor
en Filosofía por la Universidad de Navarra
 
Cualquier comentario o sugerencia: e-mail padrejose@ich.edu.mx y/o a esta servidora 
 
10月17日

El Reto de la Universidad

Autor: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net
El reto de la Universidad
Junto a la alta competencia técnica será necesario abrir espacios a la reflexión filosófica, moral, religiosa
 
El reto de la Universidad
El reto de la Universidad

En el mundo "globalizado" la Universidad, la educación, sufre nuevos cambios. Cada vez importa más la victoria, el resultado concreto. Importa el que los alumnos salgan y encuentren inmediatamente un puesto de trabajo. Importa el que cada facultad pueda tener más alumnado. Importa el dar una imagen de institución eficaz, con las mejores tecnologías y los profesores de más renombre.

La Universidad, desde luego, necesita todo eso, y mucho más. Necesita no olvidar su origen "global", su nacimiento para ofrecer a muchos la posibilidad de acceder a los saberes que sirven para llegar al todo. Necesita valorar a la persona no por sus posibilidades en el mercado, sino como un ser que tiene un sentido y un valor mucho más allá de las cotizaciones de bolsa. Necesita abrir sus aulas para escuchar a voces viejas y nuevas que no dejen de repetirnos lo que aquel esclavo susurraba al oído del emperador romano: "Recuerda que eres solamente hombre". Necesita dejar espacio a las críticas del viejo Sócrates para que vuelva a repetirnos, como a los jóvenes ambiciosos de su tiempo, que es una enorme temeridad llegar a ocupar altos cargos de gobierno, de empresa, de trabajo, si uno no es capaz de gobernarse a sí mismo. Necesita volver a abrir el Evangelio y escuchar, de un humilde judío de Palestina, que no sirve para nada ganar el mundo entero si se pierde el alma...

La Universidad necesita, en pocas palabras, volver a lo fundamental. El hombre continúa siendo un misterio que va más allá de las subidas o de las bajadas del mercado, de los cambios frenéticos de internet o de los descubrimientos de la tecnología genética. El saber cómo lograr acelerar las partículas subatómicas, cómo llegar a mejorar las imágenes que nos mandan los satélites o cómo aumentar la producción de maíz con nuevos experimentos químicos no nos ayuda siempre a resolver los enigmas más importantes de la vida de cada hombre: ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿a dónde voy? ¿cómo puedo llegar a ser feliz?

Ciertamente, sin los avances tecnológicos habrá muchos que ni siquiera habrían nacido. Pero una vez que nuestros pies diminutos empezaron a deslizarse por el suelo limpio o terroso de nuestro hogar, nuestro crecimiento fue suscitando cada vez más preguntas, y muchas de ellas requerían respuestas definitivas, claras, profundas y sinceras.

La Universidad, desde luego, no puede dar todas las respuestas. Pero no puede tampoco dejar de lado el corazón inquieto de ese ser que no puede no preguntar. Junto a la alta competencia técnica será necesario abrir espacios a la reflexión filosófica, moral, religiosa. Junto a la cantidad y calidad de alumnado, habrá que aprender a dejar puertas abiertas también a quien no puede llegar tan lejos, pero quiere una oportunidad de ser probado. Junto a la excelencia del profesorado, habrá que recordar que no sólo el que más sabe enseña lo más importante, pues a veces una anciana con arrugas y con fe puede ser una verdadera "catedrática" a la hora de trazar respuestas a las preguntas más radicales.

La globalización no puede, por lo tanto, despersonalizar nuestra vida académica. El auténtico humanismo, el que debe ser corazón de todas las Universidades del mundo, tiene que pasar siempre por la centralidad del hombre. De ese ser que, como decía Pascal, es sólo una caña, frágil, débil, capaz de romperse ante la fuerza de un huracán o de un pequeño virus infectivo. Pero una caña que piensa, que sabe que sabe, que ama y que sufre consciente de su sufrimiento. Una caña que necesita aprender mucho para luego poder dar mucho, pero que necesita, sobre todo, abrirse a la verdad de Dios para comprenderse plenamente a sí misma y a los demás. Ese el reto de la Universidad de siempre. También en el mundo del internet, la globalización y el mercado...

 
10月12日

Enseñar a Comprender

ENSEÑAR A COMPRENDER

  

 

En el texto “Los siete saberes  necesarios para la educación del futuro” de Edgar Morin (2.004), encontramos que este importante pensador otorga a la enseñanza de la comprensión un valor fundamental para construir la paz.

 

En este texto se entiende la comprensión como un medio y un fin de la comunicación humana; y se plantea, que la educación para comprender a nuestros alumnos, a nuestros hijos, a nuestros esposos o esposas y a nuestros vecinos,  está ausente de nuestras enseñanzas. Ahora bien, si llama la atención esta enseñanza de la comprensión para incluirla en los contenidos curriculares y proyectos de aprendizaje escolares se debe tener presente en primer lugar al ser humano como una unidad compleja. Es decir, al ser humano en su dimensión física, biológica, psíquica, cultural, social e histórica 

 

Para dar más claridad a su propuesta, explica, que educar para comprender las matemáticas o cualquier disciplina es una cosa y educar para comprender a los demás hombres es otra distinta. Y agrega que justamente ahí se encuentra la misión espiritual de la educación: enseñar a que las personas se comprendan como condición y garantía de la solidaridad intelectual y moral de la humanidad.

 

Desde esta perspectiva, comprender va más allá de un conocimiento objetivo. Según describe, existen dos tipos de comprensión: la comprensión intelectual u objetiva y la comprensión humana intersubjetiva. Comprender significa intelectualmente aprehender en conjunto, com-prehendere, captar en conjunto ( el texto y su contexto, las partes y el todo, lo múltiple y lo individual). La comprensión intelectual pasa por la inteligibilidad y por la explicación. Explicar es considerar lo que hay que conocer como un objeto y aplicarle todos los medios objetivos de conocimiento para su comprensión intelectual u objetiva.

 

La comprensión humana sobrepasa la explicación. La explicación es suficiente para la comprensión intelectual u objetiva de las cosas anónimas o materiales. Es insuficiente para la comprensión humana.

 

Para Morin, comprender comporta un conocimiento de sujeto a sujeto. Por ejemplo, si veo a un niño llorando comprenderé su pena, sin medir el grado de salinidad de sus lágrimas sino encontrando en mí el recuerdo de mis angustias infantiles, lo identificaré con mi experiencia y me identificaré con él. De acuerdo con esto, comprender incluye necesariamente un proceso de empatía, de identificación y de proyección.

 

Existe además, una ética de la comprensión que se define, como un arte de vivir, que pide, en primer lugar, que comprendamos de forma desinteresada. Ésta exige un gran esfuerzo, ya que no cabe esperar ninguna reciprocidad. La ética de la comprensión nos pide comprender la incomprensión. La comprensión no excusa ni acusa: nos pide que evitemos condenar perentoriamente y de manera irremediable.

 

 

Si sabemos comprender antes de condenar, estaremos en la vía de la humanización de las relaciones humanas ...

 

Hasta aquí, se ha realizado una pequeña revisión de este interesante material de estudio que aspiro continuar revisando para compartirlo con todos ustedes. Es importante no sólo por su contenido sino también porque se hace referencia a este autor en el Proyecto Educativo del Ministerio de Educación y Deportes.

 

Particularmente considero maravilloso el enfoque que hace Edgar Morin acerca de la Educación del futuro. Que es la que estaríamos construyendo aquí y ahora. Cabe preguntarnos como familia, como comunidad o como docentes, si realmente estamos trabajando en una educación para la paz que toma en cuenta al ser humano como centro del proceso enseñanza-aprendizaje. Y si estamos ejercitándonos en el arte de la comprensión humana, sobre todo en el hogar y en la escuela.

 

 

 

 

          

10月1日

Participación Social y Valores

FORO SOBRE EDUCACIÓN FAMILIA Y VALORES

TEMA: PARTICIPACIÓN SOCIAL Y VALORES

 

 

                                                                                      Ponente: Zoraida de Rivero 

 

 

Iniciamos el siglo XXI en Venezuela con muchas expectativas. Las familias venezolanas y toda la gente que hace vida en el país está inmersa en un proceso repleto de nuevas experiencias. Algunas más significativas que otras. Pero todos avanzamos juntos sin perder la fe, ni la esperanza, con nuestra mirada fija en nuestros niños y niñas, en nuestros jóvenes, en nuestros hijos. Confiamos en ellos y en sus grandes ideales. Le corresponde a la Educación y a la Familia, sembrar estos grandes ideales en sus corazones y dar aliento a los jóvenes para que estos ideales se conviertan en razones para vivir y para alcanzar su pleno crecimiento y desarrollo.

 

Por mucho tiempo a la Educación se le ha considerado como la que nutre y conduce a las personas. Términos que históricamente han servido para construir paradigmas, escuelas teóricas, modelos de conducta, valores y sociedades. Cada época ha tenido o merecido su escuela.

 

En Venezuela en este momento se postula una Educación que concibe a la persona como el eje fundamental para transformar el país en el orden científico, humanístico y tecnológico, donde el aprendizaje sea significativo, como expresión de sus potencialidades en el desarrollo de la vida. Se piensa en una Educación Integral centrada en la persona. Esta Educación tiene un espacio de concreción  que se conoce como Escuela Comunitaria o Bolivariana. En este espacio el docente, con las familias, los niños, las niñas, los jóvenes y otros actores comunitarios serán corresponsables de la ciudanización de la nueva sociedad en construcción.

 

Nuestra experiencia educativa nos permite ver que hasta ahora, muchos procesos formativos han resultado muy positivos en diferentes centros educativos porque se ha educado la voluntad y la afectividad generando personalidades conscientes, responsables perseverantes y participativas; así mismo, en otros centros que han dejado de lado esta orientación fundamental de la formación de la voluntad y de la afectividad, la comunidad que hace vida en ellos no ha reflexionado sobre las graves consecuencias que esto trae para los educandos, que no toman conciencia de su responsabilidad ni actúan con la libertad necesaria, sino que asumen conductas dictadas por las propias inclinaciones o impuestas por los demás.

 

Los mensajes que reciben de la familia para hacerse dueños de sí mismos y crecer en autonomía, tener una visión del prójimo como hermano, de la persona y de la sociedad que les abra a los demás, adquirir conocimientos que les permitan sentirse verdaderamente útiles y para que se dejen iluminar y guiar por la presencia de Dios.., chocan con el relativismo moral, con los modelos inconsistentes de realización personal, con la incitación al placer inmediato y superficial que se les ofrece en formas atractivas y seductoras. En general los adolescentes y los adultos jóvenes son incitados a ser más consumidores que creadores y productores; a dejarse llevar por la corriente, más que a afianzar las propias convicciones y a buscar resultados que no requieren mayores esfuerzos.

 

La afirmación de que el educando es el protagonista principal del propio aprendizaje y crecimiento personal, a menudo se queda en palabras, pues no va acompañada por enfoques y acciones que conlleven a la formación de personas dinámicas, activas, solidarias, participativas y comprometidas con la transformación del país.

 

Son muchas las razones por las que las familias no asumen su responsabilidad educadora: no cuentan con las condiciones mínimas que les permitan crear un ambiente propicio; no pueden ofrecer, o no ofrecen de hecho, la dedicación indispensable para promover en sus hijos un crecimiento armónico e integral, encuentran dificultades para entablar una relación positiva; la ausencia de la figura paterna, de un proyecto de vida, la alta tasa de  divorcios, la falta de valores éticos, inciden marcadamente en todos estos procesos educativos. La necesaria relación entre las familias y los diferentes centros con los que comparten la misión de educar por ejemplo la escuela es, en general, deficiente y superficial aunque se den ejemplos satisfactorios de colaboración y participación.

 

En el Sistema Escolar se constata una gran deserción,  especialmente desde la Tercera Etapa de Educación Básica, justamente en esa edad de implicaciones tan importantes para dar sentido a la vida, descubrir la propia vocación y seguir una carrera o capacitarse para el trabajo técnico y artesanal. El sistema escolar no logra revertir esta tendencia. El nihilismo, así como no tener un sentido religioso de la vida y sin una apertura a lo trascendente y espiritual hace que la psicología del egoísmo penetre en el ser del adolescente y lo convierta en una persona que puede aceptar y disfrutar ser un triunfador en medio de un grupo de fracasados, así como también convertirlo en una persona violenta y sin sensibilidad social, incluso en un anarquista.

 

La situación de los docentes, en general, sigue siendo muy compleja. Son muchos los profesionales que poseen vocación y mística docente y que dan lo mejor de sí para llevar adelante esa misión, tanto en las escuelas públicas como en las privadas. Otros demuestran poco entusiasmo respecto a su actualización académica, a su interés por la formación religiosa y espiritual de ellos mismos. Si es verdad que  nuestra escuela está inspirada en el ideario bolivariano entonces, debería como Simón Bolívar lo propone hacer hincapié en la educación moral, social y religiosa del individuo sin detrimento de otros componentes de formación integral.

 

En el año 1992 se firmó un Convenio entre la Iglesia y el Estado para dar respuesta al derecho de las familias establecido en la legislación venezolana de exigir la educación religiosa en las escuelas para sus hijos e hijas. El Programa de Educación Religiosa Escolar (ERE) se convirtió en el cauce oficial que concretó este convenio para las dos primeras etapas de la Educación Básica y ha sido factor clave que complementa la formación de valores. A lo largo de estos años se han hecho esfuerzos de distinta naturaleza para una mayor implicación de los docentes en esta misión, atender a su formación y procurar recursos de todo tipo que faciliten su desarrollo. Sin embargo en el camino se han presentado algunos obstáculos y escollos que se han superado.

 

El Programa ERE está en vigencia y cuenta con diferentes apoyos tanto del Ministerio de Educación y de la Gobernación del Estado a través de la Dirección de Educación y con el compromiso de la Iglesia para mejorarlo. Por otra parte se constata la demanda de formación religiosa sistemática en la Tercera Etapa de Educación Básica y Media Diversificada. La fidelidad al Evangelio de Jesucristo y los fundamentos de una auténtica cosmovisión cristiana, son recursos que todos los países y especialmente Venezuela deberían convertir en iluminación al pensamiento pedagógico y a la práctica docente. Con una actitud humilde y conscientes de que sin Dios no podemos hacer nada, los responsables de elaborar  leyes para el ejercicio educativo pueden y deben examinar estos asuntos desde una perspectiva de la trascendencia y del espíritu y dar todo el apoyo requerido para incluir como asignatura  en los diseños  curriculares contenidos de formación en valores religiosos, éticos, morales y espirituales. Esto fortalecería en mucho nuestras raíces culturales y nuestra identidad nacional. 

 

Gente de pensamiento maduro como Simón Bolívar, Juan Pablo II,  José Gregorio Hernández, Mario Briceño Iragorry, Pascal, Unamuno, From, Blondel, Chardin y muchos otros no se avergonzaron nunca de su fe en Dios, en Jesucristo ni de testimoniarla hasta el final de sus vidas.

 

Otro aspecto del proceso que cobra relevancia es la cultura de la globalización, éste es un fenómeno importante que la educación no debe perder de vista ya que nos centra en la “Era de la Participación Social” y en su incidencia en la formación de valores. El proceso de globalización que caracteriza nuestra época, amplía y complica enormemente a la educación, pues junto con los medios de comunicación social y las nuevas tecnologías constituyen inmensas posibilidades de democratizar la sociedad y de humanizarla pero al mismo tiempo exige al docente y a los padres de familia conocer, orientar y conversar con los educandos acerca de sus preferencias comunicacionales.

 

Es necesario que los docentes y los padres de familia se acerquen a sus alumnos y a sus hijos y que compartan y participen con ellos de sus emociones y sentimientos. Que dialoguen que discutan que se respeten. La tradición racionalista y positivista ha desvinculado la relación educador educando y la ha deshumanizado. Por eso es perentorio que se reflexione sobre el testimonio de vida como un recurso muy importante para la educación en valores. Si queremos familias que duren en el tiempo y docentes con vocación de servicio tenemos que reflexionar sobre nuestro propio testimonio de vida y cuestionarnos a nosotros mismos.

 

Por todo esto va creciendo la conciencia de la necesidad de mayores esfuerzos y participación de todos los actores educativos para promover los cambios y transformaciones pertinentes para el bien común. Se deben crear espacios para la actualización y la formación continua y permanente de los docentes, para estudiar, reflexionar, compartir experiencias pedagógicas y profundizar en los valores humanos y cristianos que son valores para la vida. En la familia y en la escuela siempre hay espacios de comunión de principios y de valores, de esperanzas y temores, de realizaciones y de frustraciones. Estos procesos son naturales en el camino del crecimiento personal, por lo que deben vivirse en un ambiente democrático y de respeto a la persona humana que es imagen de Dios.

 

Todos debemos dar respuesta a este conjunto de realidades, orientaciones y reflexiones con una activa participación social, tomando conciencia que la transformación del país es tarea de cada uno de nosotros.

 

En el libro Trayectoria y Tránsito de Caracciolo Parra se registra una aproximación al concepto de Educación en términos que ponen de relieve  el componente moral y los valores, dice así:

 

“Educar es tanto como engendrar moralmente a través de las generaciones venideras”

 

 

Y Briceño Iragorry en su pensamiento educativo plantea que más que cultura de la inteligencia, se necesita cultura de la voluntad. El país dice Iragorry, venezolano de origen trujillano, precisa de hombres honestos que tengan la voluntad de ampliar los valores humanos y que puedan convertir a la dignidad en rectora de sus actos:”No son meras letras lo que reclama la juventud. El pueblo pide que se le enseñe conducta” .

 

Todo está por hacerse....   

 

 

 

 

9月24日

Educación y Valores

La fidelidad al Evangelio de Jesús y los fundamentos de una auténtica cosmovisión cristiana, son recursos que todos los países del mundo deben convertir en iluminación al pensamiento pedagógico y a la práctica docente. Con una actitud humilde y conscientes de que sin Dios no podemos hacer nada, los responsables de elaborar leyes para el ejercicio educativo deberían examinar estos asuntos desde una perspectiva de la trascendencia y el espíritu (GS 15-18).
 
El nihilismo, así como una mentalidad hedonista y materialista son responsables de que muchos jóvenes rehuyan las responsabilidades y los compromisos duraderos, además de incapacitarlos para el aprendizaje de valores vitales como la libertad, la convivencia y la justicia.
 
Sin un sentido religioso de la vida y sin una apertura a lo trascendente y espiritual, la psicología del egoísmo se aposenta en el ser del adolescente y lo convierte en una persona que puede aceptar y disfrutar el triunfo en medio de un grupo de fracasados,  como también puede convertirlo en una persona violenta y sin sensibilidad social. 
 
En la familia y en la escuela se generan espacios de comunión de principios y valores, de esperanzas y temores, de realizaciones y frustraciones, estos procesos son naturales en el camino del crecimiento personal, familiar y de comunidad, por lo que deben vivirse en un ambiente democrático y de respeto a la persona humana que es imagen de Dios. 
9月21日

Internet y ERE

La Educación Religiosa Escolar debe participar en el diálogo nacional e internacional donde se reflexiona y se crea conciencia acerca del hombre y país que queremos; compatible con los valores que Jesús propone en el Evangelio, por ejemplo la familia, el matrimonio, la fraternidad en fin, valores humanos y cristianos.
 
Debe aprovechar las oportunidades que ofrecen las estructuras comunicacionales, por ejemplo Internet para generar propuestas de modelos de conducta y valores que configuren el rostro de sociedad que se quiere donde se viva la cultura de la paz y de la solidaridad. 
9月16日

El ejemplo del docente

Ser docente implica no solo desempeñar un rol profesional, significa ante todo encarnar los valores que este rol exige. El docente es un modelo para sus alumnos, por tal razón muchos estudiosos del tema consideran, que el docente debe mantener la idea constante de que es un modelo colocado de modo permanente ante los ojos de sus alumnos. Modelaje que debe ser realizado con suma humildad.
9月15日

El docente y la ética

Ser ético, es tener un proyecto o modelo de vida. Es optar por una forma de vida y responsabilizarse por ella. Este programa vital, es lo que constituye la moral de la persona. En el caso del docente su opción de vida como persona va a reflejarse notoriamente en el ejercicio de su rol profesional. La moral del docente debe ser una en cualquier lugar. Los valores éticos del docente guardan íntima relación con el ajuste entre el ser y el hacer. La degradación moral de muchos profesionales y los vicios y perversiones derivan de la falta de ajuste entre un SER y su QUEHACER.