zoraima さんのプロフィールEducación Religiosa Esco...フォトブログリストその他 ツール ヘルプ

ブログ


5月14日

Semillitas

"Sólo semillas"

Cuentan que un joven paseaba una vez por una ciudad desconocida, cuando, de pronto, se encontró con un comercio sobre cuya marquesina se leía un extraño rótulo: «La Felicidad». Al entrar descubrió que, tras los mostradores, quienes despachaban eran ángeles. Y, medio asustado, se acercó a uno de ellos y le preguntó: «Por favor, ¿ qué venden aquí ustedes?» «¿Aquí? —respondió en ángel—. Aquí vendemos absolutamente de todo». «¡Ah! — dijo asombrado el joven—. Sírvanme entonces el fin de todas las guerras del mundo; muchas toneladas de amor entre los hombres; un gran bidón de comprensión entre las familias; más tiempo de los padres para jugar con sus hijos...» Y así prosiguió hasta que el ángel, muy respetuoso, le cortó la palabra y le dijo: «Perdone usted, señor. Creo que no me he explicado bien. Aquí no vendemos frutos, sino semillas.»

En los mercados de Dios (y en los del alma) siempre es así. Nunca te venden amor ya fabricado; te ofrecen una semillita que tú debes plantar en tu corazón; que tienes luego que regar y cultivar mimosa-mente; que has de preservar de las heladas y defender de los fríos, y que, al fin, tarde, muy tarde, quién sabe en qué primavera, acabará floreciéndote e iluminándote el alma.

Y con la paz ocurre lo mismo. Hay quienes gustarían de acudir a un comercio, pagar unas cuantas pesetas o unos cuantos millones y llevarse ya bien empaquetaditos unos kilos de paz para su casa o para el mundo.

Claro que a la gente este negocio no le gusta nada. Sería mucho más cómodo y sencillo que te lo dieran ya todo hecho y empaquetado. Que uno sólo tuviera que arrodillarse ante Dios y decirle: «Quiero paz» y la paz viniera volando como una paloma. Pero resulta que Dios tiene más corazón que manos.

Bueno, voy a explicarme, no vayan ustedes a entender esta última frase como una herejía. Sucedió en la última guerra mundial: en una gran ciudad alemana, los bombardeos destruyeron la más hermosa de sus iglesias, la catedral. Y una de las «victimas» fue el Cristo que presidía el altar mayor, que quedó literalmente destrozado. Al concluir la guerra, los habitantes de aquella ciudad reconstruyeron con paciencia de mosaicistas su Cristo bombardeado, y, pegando trozo a trozo, llegaron a formarlo de nuevo en todo su cuerpo... menos en los brazos. De éstos no había quedado ni rastro. ¿Y qué hacer? ¿Fabricarle unos nuevos? ¿Guardarlo para siempre, mutilado como estaba, en una sacristía? Decidieron devolverlo al altar mayor, tal y como había quedado, pero en el lugar de los brazos perdidos escribieron un gran letrero que decía:

«Desde ahora, Dios no tiene más brazos que los nuestros.»

Y allí está, invitando a colaborar con Él, ese Cristo de los brazos inexistentes.

Bueno, en realidad, siempre ha sido así. Desde el día de la creación Dios no tiene más brazos que los nuestros. Nos los dio precisamente para suplir los suyos, para que fuéramos nosotros quienes multiplicáramos su creación con las semillas que Él había sembrado.


Tomado de José Luis Martín Descalzo, "Razones para la esperanza"

Amigos no perdamos nunca la alegría ni la esperanza ellas son, razones para vivir


3月13日

Hijas de Dios

 

Hijas de Dios

¿Te sabes hija de Dios? ¿Compartes tu vida y tus sueños todos los días junto a Él?


Por Sheila Morataya-Fleishman
Hoy voy a platicar contigo sobre un concepto que me hace sentir orgullosa, que me impulsa, pero que también me hace pensar en un gran compromiso. Ese concepto es el saberme hija de Dios. Y tú, querida amiga, también eres hija de Dios.

…”el que no se sabe hijo de Dios, desconoce su verdad más íntima, y carece en su actuación del dominio y del señorío propios de los que aman al Señor por encima de todas las cosas”. (Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, n 26.)

Y tu amiga, ¿Eres consciente de esta verdad? ¿Te sabes hija de Dios? ¿Compartes tu vida y tus sueños todos los días junto a Él?¿Se nota en ti la coherencia de vida entre la fe que profesas, el mensaje de Jesucristo y tus respuestas a la vida? ¿Te sientes feliz de ser hija suya? ¿Por qué crees que es tan necesario que las mujeres perseveremos y difundamos el evangelio del amor?

Podría hacerte una extensa exposición de cómo está el mundo, o pasarme horas dándote ejemplos de la forma en que la mujer misma contribuye a la caída de los valores espirituales más grandes que te hacen verdaderamente ser. En lugar de ello, prefiero que veas dentro de ti misma y te plantees algunas cosas:

- Las hijas de Dios que se recogen a diario para escuchar aquello que Dios pide de ellas todos los días, son mujeres que se vuelven más conscientes de su fuerza moral para espiritualizar a los hombres, especialmente a aquellos que se les concede llevar en su seno.
- Las hijas de Dios que comparten su sueño y su vida con El todos los días, piensan constantemente que cada triunfo, cada logro y cada conquista son para mostrar la Gloria de su reino.
- Las hijas de Dios que dicen tener fe y relación con Dios en la persona con Jesucristo, son más capaces de modificar sus actitudes, volverse más delicadas en su conducta hacia los demás, ofrecer su dolor por la cruz con completa alegría y desarrollar una personalidad fuerte sin dejar de ser femenina. Eres mujer al cuadrado, ¿me explico?
- Las hijas de Dios que se vuelven conscientes de la necesidad tan urgente de evangelizar al mundo de Nuevo, no tienen miedo a ser mujeres valientes que exhortan con su comportamiento a las otras a sacar toda su capacidad para amar, y ayudar a las amigas a descubrir valores .


¿Qué es la filiación divina?

“Yo voy a hacer algo Nuevo, y verás que ahora mismo va a aparecer. Voy a abrir un camino en el desierto y ríos en la tierra estéril”. Isaías 43:19


El momento de tu nacimiento, la víspera de tu llegada ya Dios te había amado y bendecido. Por eso el día de tu bautismo fue una verdadera fiesta, pues en ese instante los dones del Espíritu Santo fueron sellados en tu alma con toda su fuerza y te dejaron capacitada para penetrar en la intimidad divina. Hemos sido creadas para entrar en comunión con Dios mismo, ya en este mundo. Esta es nuestra mayor dignidad y debería ser nuestro mayor descubrimiento.

Dios te ama por ser quien eres y como eres. ¡Imagínate, Él es tu creador! Cada día que pasa, delicadamente te hace un llamado a que salgas a su encuentro. Con tu libertad interior accedes o no. Cuando accedes y unes tu pensamiento a su fuerza, nace un diálogo misterioso, confiado, fuerte e intenso y que te invita sobre todo a amar y dejarte amar. Esto es “participar” junto a Dios de su intimidad con la gracia que nos da el Espíritu Santo. Tu intimidad humana de la mano de esa intimidad divina es lo que puedes reconocer como filiación divina (identificación-parentesco). ¡Que hermoso es redescubrir que hemos sido creadas para poder tener esa comunión sobre-humana con Dios!

Una vez leí unas palabras en Camino de Mons. Josemaría Escrivá que cambiaron mi vida.
¿Quieres saberlas?

Que busques a Cristo,
Que encuentres a Cristo,
Que ames a Cristo….

El puede hacer que re-descubras tu alma. Para mí eso es ser hija de Dios: buscarlo, encontrarlo, amarlo. Y para ti ¿Qué es ser hija de Dios? No me des la respuesta, dátela a ti misma, pero especialmente dale esa respuesta a tu Padre, que es también el mío.

Queridos amigos y amigas docentes y también para los que no lo son; en esta cuaresma reflexionemos sobre este tema tan interesante sobre nuestra filiación divina, en ella radica nuestra dignidad.

Saludos,

Carmen Zoraima

3月7日

Reflexiones para docentes de ERE

 Algunas reflexiones tomadas de la Conferencia "Para vivir cristianamente en democracia" por Monseñor Fernando Sebastián Aguilar Obispo de Pamplona y de Tudela España

  • Los católicos nos sentimos hijos de Dios, llamados a la vida eterna, pero tenemos los pies en el suelo y sabemos que tenemos que afirmar nuestra fe, ejercitar nuestra esperanza y practicar diligentemente nuestra caridad en el contexto real y actual de nuestra vida terrestre. Así, en la vida de los cristianos se va haciendo poco a poco, penosamente, la reconciliación y el encuentro entre el Creador y las criaturas, entre el Padre celestial y la humanidad. Viviendo para Dios no nos alejamos del mundo, porque sabemos que el mundo es de Dios y Dios se ha vinculado definitivamente a nuestro mundo en la carne de su Hijo. Quien se acerca a Dios, se siente enviado al mundo con el mismo amor con el cual El vino y se entregó por nosotros. El cristianismo es la religión del hombre para Dios y porque antes Dios quiso vivir y morir para el bien del hombre.
  • De este modo los cristianos nos sentimos doblemente vinculados a nuestro mundo y a nuestros hermanos. Por nuestra condición humana y por la ley del amor nos sentimos vinculados a nuestro mundo, al bien de la sociedad concreta en que vivimos.
  • Si la razón humana es capaz de organizar la convivencia y elaborar modelos morales de vida y de comportamiento, la fe purifica y enriquece las capacidades naturales, ilumina la razón, purifica los deseos y fortalece la voluntad para percibir y practicar el bien en la vida personal y social.
  • No sólo los partidos políticos y las instituciones temporales pueden y deben enriquecer la vida de la sociedad. También la Iglesia y los cristianos en tanto que cristianos podemos y debemos ofrecer a la sociedad en que vivimos todos los bienes naturales y sobrenaturales que hemos recibido. Creer en Dios y vivir según su voluntad no es algo opcional de lo que podamos prescindir sin padecer graves privaciones y malograr nuestra existencia. Este es precisamente el error trágico del laicismo, pensar que el hombre encerrado en sí mismo, sin contar con Dios, puede alcanzar la plenitud de su existencia.
  • Si estamos hechos para convivir con Dios, si somos algo más que el resultado de una evolución estrictamente mundana y material, los hombres no podemos llegar nunca a serlo totalmente sin reconocer a Dios como referencia absoluta y centro definitivo de nuestras aspiraciones.
  • «La fe no es un asunto privado» (ib. n.48). Quienes pretenden reducirla a la vida privada cometen dos equivocaciones. En primer lugar no se dan cuenta de que la fe en Dios es una decisión personal que afecta a la persona entera, en la comprensión de sí mismo y del mundo, en el proyecto y realización de todas sus acciones y realizaciones sociales. Por otra parte, esa distinción que a veces aceptamos sin discusión entre vida privada y vida pública no responde la realidad de nuestro ser. Nada en el hombre es del todo privado ni es únicamente público. Nuestras convicciones personales más íntimas condicionan la manera de manifestar y desarrollar nuestra vida en las relaciones con los demás. Lo que hacemos en la vida pública nace de lo que somos en el foro interior de nuestra conciencia, de nuestras convicciones, de nuestras aspiraciones más profundas y personales.
  • La Iglesia, y los cristianos como miembros suyos, estamos en este mundo, ante todo, para difundir el evangelio de Jesús, para ampliar y multiplicar su testimonio sobre la bondad de Dios, para ayudar a nuestros hermanos a descubrir la verdad y grandeza de nuestra existencia, tal como Dios nos la manifestó en Cristo, «para que su nombre sea santificado, para que venga su Reino, para que su voluntad se cumpla en la tierra como en el Cielo».
  • Aunque a veces nos acusen de lo contrario, la intervención de los cristianos en política no tiende a imponer a los demás la fe o las obligaciones de la moral cristiana, sino en favorecer el bien común de todos, en libertad y justicia, tal como es patrimonio de la sociedad con la iluminación y la purificación, la rectitud y perseverancia que la vida cristiana aporta a quien la vive sinceramente.



1月1日

¿Quién eres tu?

 

 

Reflexión

¿Quién eres tu que esperas, quien eres tu que subes rompiendo los dinteles de la noche, y llegas a la altura donde la cruz, es gozo y es hartura, la soledad buscada, la enfermedad amada, y el dolor, ni es tragedia, ni es locura..?
¿Quién eres tu que cantas, quien eres tu que sueñas un mundo de seráfica armonía donde sólo el amor, la luz, la vida es libertad y gozo, y en plácido reposo se vive la verdad aquí escogida...?
¿Quién eres tu que herido, sin morir, vives muerto, que apresado en amor, te haces desierto sin recoger las flores, sin escuchar temores, borrando la silueta del recuerdo...?
¿Quién eres tu clavado en adhesiva cruz, que agonizas pendiente de tres clavos y se abren tus heridas en arpegios de ignotas melodías y en salmos de dolor, acariciados...?

Rafael A.

5月30日

La gracia y la salvación

La gracia y la salvación 
 
 
La comunión personal con Dios obra la divinización del hombre, mediante la cual éste llega a su verdadera humanización, pues en la divinización encuentra el hombre su plenitud suprema, llega a ser plenamente hombre. En otras palabras: recobra la santidad y justicia verdaderas en las que había sido creado.
 
Esta verdadera humanización del hombre por la gracia-presencia-comunión con Dios, no es una realidad simple o únicamente invisible por lo espiritual. La verdadera humanización del hombre se expresa, transparenta y vive mediante las llamadas virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad. Estas tres virtudes son don de Dios pero también tarea humana.
 
Moral cristiana. Plan de formación diocesano. 
4月3日

El Espíritu Santo y la Cruz

En Semana Santa

 

Para hacer posible nuestro retorno a la Casa del Padre, su Hijo ha bajado del Cielo. Y nos hace subir allí con Él, por medio de su Cruz, de su Resurrección y de su Ascensión. Esto es un misterio; misterio de la obediencia libre del Hijo que voluntariamente se ofrece a la muerte. Es el misterio del Espíritu Santo que opera en nuestro corazón y lo transforma para hacerlo semejante al corazón de Jesucristo. Es el misterio del Padre que nos llama a la santidad en Cristo Jesús. En la medida en que seamos dóciles a la acción del Espíritu Santo en nuestro ser, Él nos transforma, para que caminando en la verdad, en la gracia, en la justicia y la paz, construyamos la civilización del amor y la misericordia.

Ten presencia de Dios en tu vida, anhelos de santidad y esperanza de eternidad. Necesitamos a Cristo Jesús en nuestras vidas. Él es nuestro modelo, maestro, libertador, salvador y vivificador. Con María Santísima sigamos caminando hacia Cristo.

1月11日

Contemplar a Dios

Contemplar a Dios

 

 

De mis muchas lecturas de espiritualidad cristiana, escogí ésta que trata sobre la contemplación a Dios, son notas que escribo en mi cuaderno particular, dedicado a escribir pequeñas cosas de eso que me agrada tanto como es la intimidad con el Señor.

Acerca de la contemplación se nos dice que es un don de Dios, es un camino, una manera de conocer a Dios, de ser guiado y transformado por Él. Cuando oramos contemplamos a Dios y se establece una relación más directa entre nuestro espíritu y Dios.

Él se hace presente en nuestro silencio ,en nuestra espera y hace surgir en nosotros una respuesta para Él. Es que a través de la contemplación nuestro ser es de Dios y ya no se pertenecerá más a sí mismo.

Recuerdo que nuestro Obispo Monseñor Tomás Jesús Zárraga Colmenares nos dijo en algún momento , en esos pequeños encuentros espirituales “ que Dios se hace dueño de nuestra libertad”.

Esto es un misterio de amor para el creyente, porque ya nada le hace plenamente feliz en este mundo. Sólo le hace feliz estar con Dios. Esto no quiere decir que deje de amar a su familia o que le ame menos, sino que les ama muchísimo más, así como Jesús amó a los suyos.

 

         

11月24日

Un mundo sin límites

Un mundo sin límites

 

La Madre Adela Galindo es la fundadora de la Congregación Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María. En una entrevista concedida al periodista Gustavo Olmedo, del periódico País, plantea que la sociedad actual está en crisis como consecuencia del pensamiento relativista que la esclaviza. Este pensamiento promueve que no existe la verdad y el sentido del sufrimiento y del sacrificio en la vida de las personas son como ignorados.

 

Por otra parte la Madre Adela considera que “ El relativismo es sacarle a la persona su faro, su ruta. Por eso Juan Pablo II dijo que el problema del mundo de hoy es que perdió el eje, y por eso esta desorientado. Creo que lo más peligroso que puede haber es no tener orientación para mi vida, no saber cuales son los límites. Un mundo sin límites es peligrosísimo; es el que crea un campo de concentración y todas las irregularidades sexuales que tenemos; es el mundo que no ofrece garantías y genera ansiedad en las personas.”

 

Estos aportes de la Madre Adela son muy importantes para nosotros, docentes de ERE, que promovemos una cultura de la vida centrada en la solidaridad, en la convivencia, en el amor y en el perdón. El docente de ERE todos los días inicia su trabajo en el aula escolar ofreciendo a Dios el fruto cotidiano de su labor y pidiendo la protección de la Santísima Virgen María, para que le ayude a superar cada obstáculo que se presenta en este tiempo de pensamiento relativista.  

 

    

10月19日

La Nueva Evangelización

La Nueva Evangelización

 

  

Se trata de un nuevo ardor, de un nuevo amor en el encuentro con Cristo. Es sentir que Jesucristo nos redime de nuestros pecados, nos libera, nos renueva. No se trata de llamar a los problemas de los hombres “problemas sociales”. Es llamar pecado a las diferentes situaciones de opresión en las que viven las personas. Es reconocerme pecador, es atreverme a mirar dentro de mí y ver el pecado que hay allí: y que me causa angustia, no me deja amar, perdonar, no me permite ofrecer y aceptar la amistad de Dios ni la de mis hermanos. De mi familia, de mis compañeros de trabajo. No me deja mirar a Dios. No me deja llamarlo Padre y sentir que me ama. Y entonces pedir a Cristo con todo mi corazón, mi mente y mi ser que me perdone. Es arrepentirme de la situación de pecado en la que vivo, que me paraliza, que me postra, que me debilita. Es reconciliarme con Dios a través del sacramento de la confesión. Y en expresión de amor a Dios y de humildad confesarme con el sacerdote. Es dar testimonio de mi fe, ser testigo de Cristo, de su presencia en mi vida. Es querer comer el Cuerpo y la Sangre de Cristo que me fortalece, y me sana mi cuerpo y mi alma.

 

Es descubrir la acción del Espíritu Santo en las diferentes manifestaciones de la religiosidad popular, en su alegría, en sus fiestas, en su comunión. Es ver a María con nosotros que nos acompaña y nos ayuda a ser corredentores con Cristo llevando la Palabra de Dios a nuestros hermanos en todos los ambientes. Es ver a Cristo en nuestros hermanos. En el Santo Padre; es darnos cuenta del testimonio maravilloso de la madre Teresa de Calcuta y de Monseñor Antonio Arellano Durán. Es valorar en nuestras vidas los momentos de dolor, de enfermedad, de sufrimiento, así como los de gozo y de alegría. Es reconocer la vida como don de Dios y dar gracias por este don maravilloso; es sentir que nuestro corazón se ensancha cuando estamos en comunión con Dios y que en él caben nuestros amigos y nuestros enemigos. Es dar gracias a Dios porque podemos perdonar y porque podemos Amar.

 

Es hacer presente a Cristo en un mundo que tiene hambre de Dios. En un mundo deshumanizado.. Donde el egoísmo y el desamor no nos dejan ver el camino de bondad que el Señor nos apremia que retomemos. Es tiempo de encontrar a Dios porque Dios se deja encontrar y quiere que nos abracemos fuertemente a Él. Es probar que bueno es el Señor y desear caminos de santidad.

 

Y todo esto en el camino del amor y de la humildad, ese es el método. 

 

 

10月17日

Rosario por la Paz

El Santo Rosario para que Cristo viva en nosotros

 

 

El Rosario es una breve teología. Se podría llamar también “La pequeña teología de Jesús y María”. En él se entrecruzan juntas las Verdades, la Vida de Jesús y la Vida de María”. En el Rosario se trata de considerar una verdad ( Jesús es Verdad por la mente), practicar una virtud (Jesús es Camino por la voluntad), pedir una gracia (Jesús es vida para el corazón). Así en cada misterio del Rosario.

 

En el Santo Rosario rezamos El Padre Nuestro, que lo enseñó el mismo Jesucristo. El Dios te Salve María, compuesto en su primera parte por el mismo Dios y recitado por el arcángel San Gabriel cuando saludó a María. Y el Gloria, que es la alabanza a las tres divinas personas de la Santísima Trinidad.

 

El Santo Rosario es también muy importante porque en él vamos meditando en los misterios de la Infancia, Resurrección, Pasión y Muerte de Jesús, y el meditar en la Vida de Cristo hace un gran bien al espíritu y agrada mucho a Dios. La Santísima Virgen ha demostrado repetidas veces que le agrada inmensamente el rezo del Santo Rosario.

 

Recordemos que familia que reza unida permanece unida. Así que todos juntos recemos el Santo Rosario y pidamos a la Virgen por la paz del mundo especialmente por la paz en Venezuela. Después de rezar el  Santo Rosario, recemos la siguiente oración:

 

Oh! Señor quiero sentir en cada momento la sensación de Tenerte a mi lado. No quiero caer en la pérdida de tiempo concediéndole al mal un espacio que no le corresponde. Acudo a Ti como siempre, esperanzado en tu bondad infinita que me hace sentir  como en el cielo, por el agrado incomparable de tu gracia. Que siempre pueda ayudar al que necesita de mi amor y ayuda humana, que convierta cada segundo en alegría y así preparar mi camino al cielo. Gracias Padre eterno por darme a mi Madre la Virgen María quien me protege por ser quien soy.

Amén

 

 

Los contenidos de este texto se tomaron de estos libros:

 

Un Rosario especial para que Cristo viva en nosotros del Beato Santiago Alberione

Pequeño catecismo Mariano del P. Eliécer Salesman

Rosario por la Paz de Kirios y Sin barreras por la Paz

8月23日

El sentido de la vida

El girasol se mueve y endereza su cuerpo de tal manera que pueda recibir los rayos del sol. Gira en sentido del sol. Se alimenta de su luz y en esta presencia crece y se desarrolla. Da sus semillas y muere. Y comienza de nuevo su ciclo vital.
Cuando estudié biología, en secundaria, me enseñaron que las plantas se mueven en dos sentidos, hacia arriba, en dirección al sol y esto se conoce como fototropismo y hacia abajo, las raíces surcan la tierra y esto es el geotropismo. Es lo que hace el girasol, en esto consiste su vida natural. 
Pero el girasol, no conoce la vida sobrenatural porque es planta. Los jóvenes, los niños, las mujeres y los hombres, los ancianos y las ancianas sí pueden vivir una vida sobrenatural. Esta vida sobrenatural la vivimos en Dios. Y esta vida en Dios es la que orienta y da sentido a todo lo que hacemos aquí y ahora.
La vida en Dios es el amor; vivir es conocer que Dios nos ama y que nos ha llamado a cada uno, dándonos un nombre. Nos ha llamado a compartir lo más preciado para Él, que es su propia vida. Cuando oramos, nos sentimos tocados por Cristo en lo más profundo de nuestro ser. Por la Eucaristía, que es el cuerpo de Cristo vivo y resucitado, Dios toca nuestra vida espiritual y corporal. Dios llega verdaderamente a nuestro cuerpo como alimento. Y lo sana y lo fortalece. Pues, aunque el pan viene de la tierra, éste, después de recibir la invocación de Dios, no es pan ordinario, sino Eucaristía. Constituida de dos cosas, una terrestre y otra celeste. Del mismo modo nuestros cuerpos que participan de la Eucaristía no son ya corruptibles, pues poseen el don de Dios: El Espíritu Santo y la esperanza de la resurrección. En esto consiste la vida sobrenatural. A esta vida estamos llamados por Dios tú y yo.
7月18日

Espiritualidad Eucarística

Su Santidad Juan Pablo II ha dejado un extenso legado espiritual que contiene su pensamiento y su orientación para la Iglesia que " rema mar adentro " en el mundo. En sus cartas encíclicas Ecclesia de Eucharistía y Mane Nobiscum Domine centra la vida del creyente en la espiritualidad de la Eucaristía, porque la Iglesia vive de la Eucaristía.
 
La Eucaristía es misterio de la fe, en ella el Señor ha querido quedarse con nosotros grabando en esta presencia sacrificial y convival la promesa de una humanidad renovada en su amor. En la carta apostólica Mane Noviscum Domine sección IV, su Santidad Juan Pablo II, dice que la Eucaristía es principio y proyecto de Misión y exhorta a los católicos a encarnar el proyecto Eucarístico de Dios en la familia, en la escuela y en diversas condiciones de vida.
 
Juan Pablo II promovió una cultura de la Eucaristía, donde se viva el diálogo, la solidaridad, la paz y la caridad. Para realizar este proyecto santo de Dios, el creyente debe alimentarse frecuentemente con los Sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía; con la oración y el rezo del Santo Rosario contemplando a Cristo con los ojos de María Santísima, amar mucho a Dios, a la familia, practicar obras de misericordia y leer vidas de santos.